Startupismo Paso 12: Comprométete con tu proyecto, obsesiónate

por Mauricio Villaseñor | Convierte tu idea en dinero, |

Obsesiónate, carnal.

Comprométete con tu proyecto, debes obsesionarte mucho, aunque parezcas loco.

Ninguna de las empresas exitosas que vemos todos los días existirían si no hubiera habido detrás de ellas algún necio, obsesivo, perfeccionista y aguerrido.

Nunca, nunca, nunca vas a hacer algo que realmente valga la pena si no le pones tu empeño y toda tu voluntad. Debes meterle toda tu energía, mucha más de la que crees para que pasen cosas.

Pensar global, actual local.

Pensar global, actual local.

Imagina que quieres crear una pared. Sueñas cómo se verá cuando la termines, de qué color la pintarás y cómo la adornarás pero, para construirla, debes crear ladrillos, y eso te da flojera.

Debes olvidarte de la pared y ponerte a hacer ladrillos, enfocarte en el ladrillo que tienes enfrente y sólo en ese ladrillo hasta que, de pronto, un día eches un vistazo y tengas una pared.

Pensar global es saber que quieres hacer una pared.

Actuar local es enfocarte en los ladrillos.

En una startup, pensar global es que quieres unir a todos los creativos de un país.

Y actuar local sería ponerte a trabajar todos los días en cada uno de los detalles necesarios para que se construya la comunidad.

Tienes que hacer un ladrillo que quede bien hecho, después otro ladrillo, luego otro ladrillo, luego otro, y otro… ladrillitos, ladrillitos todos los días. Ya no pienses y sueñes tanto en la pared, te debes enfocar en el ladrillo que tienes enfrente.

No compres tu empresa, constrúyela.

Las crisis te ayudan a enfocarte en las verdaderas necesidades de tu proyecto

Si alguien te diera dinero para tu empresa y te pusieras a contratar gente, eso sería “comprar la empresa”, pero si creces tu empresa sin empleados y vives tú mismo los puestos que se necesitan cubrir, conocerás a profundidad las necesidades reales de tus procesos. Ahí estarías “construyendo tu empresa”.

No sólo se trata de contratar personas, se trata de cubrir puestos bien definidos.

Las crisis te ayudan a saber las verdaderas necesidades de tu proyecto.

Debes vivir las dificultades de tu empresa tú mismo, sufrir de la carencia de tener gente a quien delegar lo que no te gusta. Y después de eso sabrás qué puestos realmente necesitas y darás pasos mucho más seguros y duraderos.

Una historia de peces:

Si fueras un pez y te lanzaras a “dominar el océano”, te comerían los peces más grandes. Por eso es bueno comenzar en un estanque muy pequeño. Te comes a los peces más chicos y eso te hace crecer.

Ya que seas el pez más grande del estanque, te vas a un espacio mayor, te comes a los peces y creces para poder mudarte a un lago, y cuando seas el más grande del lago te vas al océano, ya preparado para las grandes ligas.

No te metas con Sansón a las patadas.

Con las empresas es parecido, primero te ganas a los clientes de tu pueblo o ciudad, después vendes en todo tu estado, luego en una región, después en tu país, después el continente y al final el mundo!! Ok, no.

El tan mencionado valle de la muerte.

El Valle de la Muerte es cuando se te acaba la inversión inicial y tienes que ganar dinero de la empresa.

El Valle de la Muerte es cuando se te acaba la inversión inicial y tienes que ganar dinero de la empresa.

Si un inversionista pone dinero en tu proyecto, tendrás presupuesto para comprar cosas, contratar gente, hacer publicidad, mejorar tu producto, etc… pero cuando se te acabe ese dinero tendrás que generar recursos por ti mismo.

Al principio es difícil hacer dinero, pero debes generarlo porque si no lo logras el inversionista no querrá meterle más inversión al proyecto. Quedarse sin el dinero de la inversión y no haber podido generar billete con tu producto es el valle de la muerte, muchas startups mueren por no poder pasar esa fase.

En el valle de la muerte es cuando te pones a prueba como emprendedor. Aguantar la vara es un talento que tienen los fuertes y aptos.

Es bueno tener miedo.

Si sientes miedo quiere decir que estás haciendo algo que vale la pena con tu vida. La seguridad sólo te va a hacer sentir como un zombie aburrido.

Cada vez que sientes miedo es porque tu mente está proyectando una película de todo lo malo que puede pasar. Ese sentimiento de temor es una alarma que debe ser traducida a una llamada a la acción; ¿Qué puedo hacer en este momento para que mi situación mejore, para que mi proyecto avance?

En pocas palabras: ¿Qué debo remediar para no volver a sentir este miedo?

El miedo te debe impulsar a la acción por mínima que sea. Hagas lo que hagas será un avance, la acción es la única salida de las crisis.

Siente el miedo y disfrútalo, ya que es tu amigo que te recuerda que debes ponerte a chambear.

Además, no hay pretexto para no ponerte a trabajar, siempre hay algo que hacer, ordenar la información de tu disco duro, llamar a clientes, actualizar tu sitio web, limpiar tu escritorio, ver tutoriales, siempre hay algo para avanzar todos los días, no te hagas.

Resumiendo: la clave es convertir el miedo en acción.

 

Fuente: Startupismo de Fric Martínez Startupismo

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